En tus ojos me pierdo,
tu mirada me atrapa,
tu boca me envenena,
tus besos me matan.
Soy la víctima de tu delito:
te robaste mi corazón
para luego secuestrarme
y asfixiarme de amor.
Soy adicto a tu presencia
y me falta tu ausencia.
Me drogo para recordarte
porque no paro de extrañarte.
Dime que me extrañas...
¡Dilo, amor!
Y perdiendo el orgullo con vos,
te entregaré todo, todo, corazón.