No hay peor gloria,
de quien recibe abrazos
escondiendo sus demonios,
su sonrisa perfecta… me provoca
escalofríos… de lo falsa que es.
Al contrario de lo que pensé, un
héroe no es un santo, pero en
vez de cometer errores comunes,
hace llorar al niño… fingiendo que
es parte de ser un super humano.
Ríe esa mujer que adora a los
pequeños, dando amor y consejos
a los padres primerizos, pero…
pregúntale de su hija enferma,
y verás cómo su encantadora
mirada se endurece.
Detrás de una persona con valores
casi surreales, se esconde un pozo
sin un fondo claro, que deja
escondidos los perversos
pensamientos de los santos
corderos… y yo soy tu pozo
chismoso.