racsonando

YUNQUE Y MARTILLO

YUNQUE Y MARTILLO

 

Trach, trach, trach,
mole ingrávida.
Y en este péndulo de disparates…
el aceite apenas susurra
sus pequeños artificios.

 

Yunque y martillo.

Trach, trach, trach…
El puño de mi tinta
tiene un golpeteo
de tuercas invertidas;
el reparador de letras
raya el papel
bajo la oscura interfaz
de su antigua lente.

Una boquilla de carcajadas,
escupitajos y clavos enmohecidos
tiene un peso
de engranajes sueltos
en el pecho.

Tallar palabras
es apenas una suerte
de milagro:

 

Yunque y martillo.

Trach, trach, trach.

Escucho la rosca impávida
de la voz
y cómo cruje el pulso en el taller.

Una sirena melancólica
rasga las vestimentas de mi despertador.

Son las 12:00,
hora del meridiano de Greenwich.

Trash…

La máquina se equivocó.

El martillo corrigió.

Y el poema sigue sonando. 

Trach, trach, trach.

 

Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.