Hoy se respira un aire,
como brisa de caléndula,
y el drago se despereza,
sacudiendo la melancolía.
Hay semillas de certeza
que quieren besar el día
y un aroma de promesas
revolotea en las mejillas.
Hoy el viento arranca al tiempo
su dominio del destino
y trae raíces de entereza
donde brota la alegría.
Susúrrame al oído
tu poesía de esperanza
y haré del verso trompeta
que despierte al alma dormida
Ama, ama, como un niño
cuando sus ojos posa en la mar,
o en las alas de aquel mirlo,
por vez primera,
sin pensar.