¡Crónica de la felicidad anunciada!
Veinte y siete de junio del dos mil veintitrés
a las dos y media de la madrugada
se rompía la quietud en aquella residencia
comenzaron las molestias, dolor bajo
deseos incesantes de ir al baño, apretazón
se disparó una alarma en la joven primeriza
se levantó, fue a ducharse y caminó
Dejaba que descansara su amor
hasta que no pudo más y lo llamó
eran entonces las cinco
decidieron llamar a casa de ambas familias
a las cinco y media en otros dos hogares
sonaban los móviles y la ilusión aparecía
Fueron al hospital, pero la admisión demoró
esperaban que otros síntomas afloraran
que rompiera fuente, que hubiera dilatación
la pareja en paz esperaba en emergencia
mientras la familia activaba al ejército de oración
Las matriarcas de ambos bandos preguntando
el futuro padre respondiendo:
_ We waiting for a room
_ Ok son, ¡please let me know!
y las horas seguían corriendo
¡I\'m here in the lobby! eran las nueve y diecisiete
She is feeling better, they give her some medications
finalmente rompe fuente, le ponen suero y sondas
la transfirieron para el piso donde daría a luz a su simiente
Me reuní con ellos como a las nueve y media
MI carne se veía cansada, mi yerno muy diligente
yo guardando energías para el momento más urgente
me texteaba con familias, amigos y algunos creyentes
Todos ansiosos preguntaban, la espera angustia a la gente
A las dos y media botó más líquido
a las cuatro vuelven a chequear
esas horas interminables, no te lo puedo explicar
ellos confiados, ambos enfermeros registrados
yo desesperada, ignorante, tratando de no explotar
A las cinco de la tarde, más dilatada se quería reventar
¡un, dos, tres; puja, puja, ¡ahora vuelve a respirar!
y volvían esos ciclos y mi niña al estallar
su esposo y yo a su lado tratando de motivar
¡Tú puedes mi niña, tú puedes, de seguro lo vas a lograr!
Fueron momentos intensos, muy difíciles de explicar
la enfermera ayudaba con sus dedos en el lugar
una hora y treinta y siete minutos de fatiga extrema
de respirar profundo y de volver a pujar
a las seis y treinta y siete de la tarde
en éxtasis divino mi niña lo pudo lograr
Brotó una rosa, nació una niña, se cayó una estrella
se abrieron surcos, salió el milagro hecho un cuerpecito
maná del cielo para nuestras almas, una nena bella
mi niña llorando sostenía a su sangre, se acabó su pena
Pesó 9 libras y una onza, midió 19 pulgadas
sus ojos abiertos, de la noche luciérnaga
sus manos abiertas para recibir todo nuestro amor
llegó Olivia Michelle a este mundo vacío
para llenarlo de risas, esperanzas y pasión
Me habían alertado del sabor de la dicha
me habían contado de lo excelso de ese amor
pero tenía que experimentar del roce, la caricia
tenía que vivirlo para dar gracias al dador
Hoy se las presento con mucho entusiasmo
porque estoy agradecida de la fuente de amor
hoy mi alma calla, medita, eleva un canto
por haber recibido el candor de la flor.
Yamila Perez
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Junio 2023.-