Lucía Gómez

PEQUEÑOS TESTAMENTOS...

Ella sabía

que, al dejar de quererlo,

escribiría en el limbo

pequeños testamentos.

Conservaría en la memoria

los secretos intactos.

Que tendría que

aprender a mirar sola

las auroras boreales

en ajenos meridianos.

Ella pensaba

que dejar de quererlo,

era un nuevo desalojo.

L.G.