Fernando Miguel Penabaz Castillo

Boulevard

 

Camina solo, una fría noche,

por un trayecto conocido

pero riesgoso , inseguro,

prefiere andar a ir en coche.

 

Es el único camino que conoce,

va solo, va solo,

ni siquiera su lánguida sombra

lo acompaña.

 

Lugares que solo el recuerda,

caras que solo su mente

alberga,

pasajes, cosas que pasaron,

tristezas, desengaños,

y sobre todo amores,

esos que fijos como hierro,

quedaron.

 

No todo,

 con el paso del tiempo,

se olvida, y cada vez

que recorre ese oscuro camino

su imaginación vuela,

sus palabras rememoran,

sus manos recorren 

cada centímetro de su piel 

ardiente como una vela .

 

Pero el sigue solo,

camina, 

es el boulevard , 

de las almas en pena,

el sendero de los deseos,

de los deseos

inconclusos,

grandioso, infinito.