Llaneza

La ausencia

Al habitar en la memoria 

llena el vacio que duele 

con la añoranza.

 

Se percibe al evocar

sonrisas, gestos 

y tiernas caricias.

 

Cuando la ausencia 

se apodera del alma, 

invisible la abraza.

 

Se presenta en los sueños 

como imagen viva

y se convierte en una epifanía.