CASCO ANTIGUO
Sobre la piedra el tiempo se demora,
y el viejo sol, cansado, la acaricia;
la torre barroca al cielo enamora,
mientras la sal corroe su injusticia.
Las calles, bajo el musgo, guardan huellas
de pasos que se fueron con los años;
y alzan las viejas cúpulas estrellas
sobre el silencio azul de los antaños.
Aquí la piedra guarda su memoria,
cada balcón contempla lo perdido;
cada iglesia custodia alguna historia
que el trópico ha quemado sin olvido.
Mas sigue en pie, desnuda y verdadera,
como si el tiempo ante su luz muriera.
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026