Mi clara razón opina:
En el tibio dormitorio,
entre las sábanas blancas,
la nueva vida germina.
Ya dentro del paritorio,
entre uniformes muy blancos,
la vida fuerte respira.
En el triste sanatorio,
entre los cabellos blancos,
la vida lenta declina.
Y al llegar al cementerio,
entre las lápidas blancas,
la vida frágil termina.
Pero el corazón disiente:
Pasado y futuro, fuerte
golpean como salvajes,
y el Eterno lo desmiente:
¡El tiempo es la gran mentira!
Solo vive tu presente.
Gira la vida y la muerte,
gira y gira, en su viaje,
mas el Inmortal advierte:
¡Vida, vida es lo que gira!
Morir es solo un peaje.