La calle se volvió un paraíso
Cuando la casa se convirtió en un caos,
Donde lo único q se vuelve constante es la monotonía
Donde los gritos duelen y cansan. Solo quéres paz, pero esa paz termina convirtiéndose en un silencio profundo, vacío y melancólico.
Por que ya no queda nada, ni nadie
Ese es el precio, q aveces, hay q pagar por nuestra paz mental. O mejor dicho nuestra..tranquilidad.