Karen García Zambrano

Lavanda

Tu intenso aroma y donaire,
que a más de uno cautiva,
mantente siempre encendida
como llama de pasión.
 
Aunque tu fragancia no es discreta,
enamora a más de un poeta;
un señuelo perdido soy yo.
 
Un insomnio no es tu amigo,
aunque lo acompañe la primavera.
Eres crespa, eres canto y ardor.
 
Conquistas sin opresión al suelo
con tu mirada;
es tu esencia el aroma,
de esas tardes soleadas.