Estar cerca de ti me calma y me destruye, es extraño todo esto, como si durmiera junto a una ventana abierta durante una noche de invierno, sabiendo que en cualquier momento puede entrar el frío, pero sin querer cerrarla.
No sé qué me pasa contigo, hay veces que estoy bien y, de repente, apareces en mi cabeza y se me desacomoda todo, me gustas, pero también me das miedo, no por quién eres, sino por lo que siento cuando estoy contigo.
Porque sé que podría acostumbrarme a ti, a tus mensajes, a tu voz, a tenerte cerca, y quizá eso es lo que más miedo me da, que algún día te vayas y yo me quede aquí, con todo lo que nunca te dije.