Emmanuel Carrillo González

Aquiles

Del cuento a la realidad
me han dicho, a la verdad,
ser el más fuerte de la ciudad.
Yo, sin creer,
miro tu sonrisa
y comienzo a enflaquecer.


Me juran la verdad
y yo sigo sin creer.
Al filo deslumbrante de tu alegría
comienzo a correr.


Cánticos alegóricos sobre mí
y yo sin escuchar,
el latido rebota
y el son se agota,
es tu corazón
quien asombra.


Ay, mis pies,
nadie puede ver
todo lo que es
no rendirse
ante tu ser.