Me dejaste sin una llamada,
esperando a que tú regresarás,
no tomaste el boleto de avión
para venir hacía mi, quizás no
sabías quién era yo… o tal vez sí.
No sabía tu nombre
desde un principio,
ni siquiera entendía lo que
eras para ml… ahora que lo sé,
no sé qué hacer contigo.
En mi memoria no hay
ningún rastro de tu rostro,
solo una sombra oscura de
lo que alguna vez… fuiste tú,
cargándome desde algún punto
de mi vida.
Tenías miedo de cambiar
tu vida… pero yo no tenía una culpa,
te fuiste y jamás llamaste, nunca
me llevaste a comer… ¿sabes como
me llamo?, ¿no… no lo sabes… papá.