La hoguera
de tu ardiente recuerdo
funde el tiempo y el espacio,
y los suspiros
preñados de ternura
caen a ella como gotas
sedientas de calor.
Cada golpe me estremece,
y los vapores de este amor
aturden mis sentidos,
extasiando mi presente,
y ya no soy...
Eres tú quien roba mi espacio;
las venas se dilatan,
los nervios tensos
esperan anhelantes…
Nos queremos y nos tenemos;
somos amantes y, sin embargo,
un segundo basta para alejarnos.
Pero tú serás presente en mí,
y tu tiempo será mi presente,
pues estaré en ti... y lo estoy.
El murmullo de mi amor
es oxígeno en tu vida;
el susurro de tu amor
inunda mi espacio eterno.
Angel Miguel