Si mi amor fuera como el aire,
correría por todos los rincones
para llegar a sus pulmones,
y de allí a su corazón.
Desearía ser como el agua que,
transportado por la nube descendiera
a sus hogares para refrescar sus días,
y regar sus jardines.
pero como no soy ni como el aire,
ni como el agua, pero si tengo el deseo de ellos:
Le pido a Jehová Dios que les cuide,
con sus brazos llenos de ternura.
Ansío la paz para todos,
que nadie llore,que nadie sufra,
y que llegue el día de una paz eterna,
donde todos seamos uno solo.
Y que la paz de uno sea la paz del otro,
y que todos bajo un hermoso cielo azul,
con un brillante sol, lleno de vigor,
seamos eternamente felices.
Autor: Bernardo Arzate Benítez