( A FEDERICO MOMPOU )
Serena, breve, mejor dicho, ceremonial
reviste salvaje ola de acontecimiento
en lo personal, una nube pura y celestial
lejos del odiado silencio una fiesta de contento.
Toda veneración de fuego por lo humano
porque a cada instrumento se rompe lo feo
y deja a seres aislados un hechizo tan sano,
como un círculo único de belleza y luz de trofeo.
Toda violencia se va y a la paz hace victoria;
mata a la esclavitud y deja en sangre la dictadura.
Te hace libre, y al Bien la convierte en euforia:
sobre las aguas se camina y al oído llega ternura.
Un bálsamo de pura libertad y mucho amor;
a las batallas pasan carnavales de almohada
y a los días, todos azules del que te haces colaborador:
ESTO ES LA MÚSICA, un incendio de verdad callada.
Julio 2.026 NACHO REY