Caminas entre las flores, siendo flor.
Siendo flor, emanas tu perfume en el aire.
En el aire danza tu sonrisa, oh amada; tu sonrisa, el agua fresca y potable.
Fresca y potable tu voz, que acaricia la tierra con delicadeza.
Con delicadeza me miras con el fuego de una hoguera que sana, conmueve, habilita mi pecho a respirar.
Respirar tu amor, oh amada; la fortuna en un hombre hecho de sueños reales.
Reales las palabras que se escriben en las hojas de mi piel.
Piel que se imanta con la tuya, el sabor exultante en nuestro encuentro, en el camino del amor por el que velamos.
Velamos nuestro amor y aprendemos, estoy a tu lado y te amo y nos amo, caminamos entre las flores porque somos flor.
Flor, tallo, hoja, fruto, raíz, todo ello en nosotros nutriendo el amor, nuestro hogar.