Ricardo García Lozano

Siempre la primera

SIEMPRE LA PRIMERA

De flores ha nevado en los almendros;
un tapiz de cuentas rosadas cubrió los árboles desnudos:
heraldo luminoso
de la impaciente primavera.

La vida, de sí misma olvidada,
se despereza:
osados brotes, miedosas ramas.

Ojos nuevos se abren a la luz,
tiernas bocas gritan o cantan;
la tierra en sinfonía se levanta.

Viví ya tantas primaveras;
la última, siempre la primera