No hay reloj que se equivoque,
está contando los minutos para
verte, con amor y dulzura… llegará
ese septiembre, aunque no sea
el mes de nuestro aniversario.
Hay un corazón que no palpito
un octubre, se quedó quieto
como un ladrón asustado, ¿qué pasó
con él?, eso fue una pregunta que me
hice… palpita, palpita… otra vez.
Fracasé en reparar ese vaso,
cayó agua cálida al suelo,
¿quién lo limpió?… porque lo hizo mal,
debió beberlo… para que te sienta,
¿raro?, tal vez.