Freddy Kalvo

El sueño eterno

Voy camino al sueño eterno

lo sé, lo sabemos... vamos.

Todos vamos cada día

poco a poco, paso a paso,

al final de ese camino

que creemos es lejano;

pero no, no está tan lejos,

si nos vamos acercando.

 

Voy camino al sueño eterno

con la frente siempre en alto.

¿Y por qué yo he de temerle

al eterno y fiel descanso?

Mi casa futura espera

que lleve mis pies descalzos,

pues nada podré llevarme,

nada, nada al Camposanto;

salvo el traje de madera

que un obrero habrá tallado;

un pantalón, la camisa

y, ésta, quizá, color blanco.

 

Voy camino al sueño eterno

voy, sí, pero sin buscarlo;

porque no hay ninguna prisa

que me cubra con su manto

esa muerte enamorada

que a quien quiero, se ha llevado.

Se ha llevado cuanto quiero

y he quedado aquí llorando

lágrimas por el camino

que no borran ni los años.

Y el camino tiene huellas

de mis pasos con mi llanto.

 

Y el camino es conocido

rumbo al eterno descanso

solo pido cuando venga

la fría noche a mis brazos

de ti estar, amada mía,

de ti estar enamorado…