Tomi R

Con poemas en los bolsillos

He pensado en esa vuelta 

más veces de las que quiero,

en personas y miradas

que, como alma, portan hielo.

El aire de la habitación 

consumen y hacen pequeño;

volver a cruzar la puerta 

de mis noches es desvelo.

Aprendí en estos meses

a mirarlo desde lejos,

y me asusta recuperar

horarios, silencios, gestos.

Pero hay algo que cambia ...

el trabajo dormía ajeno

y, mientras el no miraba,

refugio hallaba en mis versos.

Y es así, sin conocerme,

que a mi vida llegan ellos,

los que leen lo que escribo,

los que son mis compañeros. 

Y dijeron:

qué bonito,

qué verdad, 

qué fuerza hay ahí dentro,

sigue escribiendo. 

Y esas pequeñas palabras 

se convierten en aliento,

y de mi carente autoestima 

son bendito alimento. 

Con poemas en los bolsillos

es que ahora sí regreso,

porque ya no soy la misma:

fuerte, me he descubierto.

Me convierto en nueva mujer...

aguardaba un frío invierno 

y he escrito todo el verano 

para no romperme de miedo.

Mil gracias por sostenerme 

en lo que soy, en lo que siento, 

y enseñarme y recordarme 

que mi voz merece un hueco.