ANGHELUZ.

Y ME QUEDE PENSANDO

 

Y ME QUEDE PENSANDO

 

 

Cuanto amor te di cada día,

siempre y a cada instante,

en cada latido y en cada mirada,

era mi única forma de amarte.

 

Con cuanto cariño cada mañana,

te saludaba y te abrazaba,

con el sutil tacto deslizando mi mano,

sobre ti, y sobre tu universo.

 

Pero al final del día, no fue suficiente,

terminaste por irte, por un camino diferente.

 

Hoy sólo me queda el eco de tu voz,

gritándome tu adiós.

 

ANGHELUZ

 

P.D. Sí lo que quieres es olvidarte de mí, te ayudaré a lo que lo logres.