Mª Pilar Luna Calvo

LA EDAD, CUESTIÓN DE ACTITUD

Ya lo decía mi abuelo José,

las cosas de viejos

son para los ancianos,

pero yo no soy viejo.

Contaba más de ochenta primaveras

pero no tenía el placer de conocerlas.

Yo continúo con mis veinte abriles,

llegaré a los cien

y los Servicios Sociales

me buscarán para el encierro,

que parecerá el de San Fermín,

lo tendrán difícil,

acudirá la Guardia Civil y la Legión,

la UME, los bomberos y la Guardia Real,

para entonces ya estaré alistada

en la guerra de Irán.