Lucía Gómez

REGRESAR A LA CASA...

Hay un lamento herido

por el soplo del viento.

Regresar a la casa

con esa paz del alma,

revisando el camino

como buscando algo.

Tal vez

un dulce nido

o algún turpial volando

que busca su simiente,

mientras muy lento llega

septiembre y sus encantos,

la noche...

y el olvido.

L.G.