Jesús Ángel.

La puerta.

 

 

A cada segundo, minuto y hora,; en cualquier día, semana, mes o año,

 

ante cualquier persona, circunstancia u ocasión, ni más ni menos, ni mejor ni peor.

 

Ser uno mismo es, también  la única puerta que puede abrir el camino hacia la libertad individual.

 

Puerta que se abre solo cuando se es digno de ella: para quien posee la capacidad de abrirla y mantenerla abierta,

sin perder autenticidad.

 

Y así... preso, sí, de la propia verdad construida sin filtros ni influencias tóxicas, internas o externas,

 

siendo merecedor de la puerta, y de todo aquello que aún queda más allá.