Olvidados quedaron los versos
que algún día te escribí,
abandonados en un precipicio
del que nunca podrán salir...
Ya no tocarán
tu corazón,
ni intentarán escabullirse
en los rincones de tu habitación,
tus sueños serán libres
sin mi intromisión...
Eres libre
de seguir tu propia dirección,
pero no me pidas que te olvide
o que te borre de mi imaginación,
tú eres libre, amor,
pero yo...
yo sigo amando este dolor...