RIVAS JOSE

Suena suave una guitarra

Suena suave una guitarra en la ventana,

mientras raya el alba y canta el pajarito.

Me respondes al abrazo esa mañana,

sentaditos al calor de un buen café bien calientito.

 

Me dijiste \"te amo\", con certeza

y el miedo se me fue volando al cielo;

se llenó de luz la mesa en nuestra casa,

dejando atrás el frío y el desvelo.

 

Caminamos por las calles del barrio,

el sol se va ocultando entre las casas.

El viento nos despeina el calendario

y el tiempo suavemente con tu mano pasa.

 

Pasan los días, pasan los años,

y en el porche la tarde nos abraza.

Tu paz alejó todos los daños,

tu risa simple es la que cuida nuestra casa.

 

Curioso voy mirando tus colores,

tan frágiles y bellos en la vida,

esa forma tan clara con que crees

en la armonía de esta alma unida.

 

Hoy te miro a los ojos tan radiantes,

mi compañera hermosa, floreciente.

Te contemplo y me quito el sombrero,

agradecido de tenerte en mi presente.

 

Sin rodeos te entrego la vida,

mi amor constante y mi corazón entero;

nos llegó la serenidad del camino,

el respeto abraza nuestras manos.

 

Esta es la historia de dos que se cuidan

y se quieren en la verdad de cada día;

al sonar las seis cuerdas de nuevo,

con el trino del campo y del camino,

somos dos que caminan de la mano.

 

RIVAS JOSE 

Barinas  Venezuela 

23-08-2026