Lincol

Sonrisa en el cristal

 

En el suspiro cansado de la noche
te descubrí sonriendo, hermosa.

Tu sonrisa rozaba el tiempo
con una ternura casi rota,
tan frágil que se me clavó en la mirada.

Y se fue,
dejándome el alma revuelta,
intranquila,
pegada al cristal empañado
de esta ventana que murmura sola.

Ahora espero que la noche
devore el silencio,
mientras tu imagen
habita en mi pecho.


— LMML