ANDRÓMEDA - Crónica de una Rosa Encadenada*
I. LA CONDENA
Era tan bella que dolía mirarla.
No era su culpa,
era su destino.
Su madre gritó al cielo: \"¡Mi hija es más bella que las diosas!\"
Y el cielo, envidioso, respondió con un monstruo.
\"Entréguenla,\" dijo el oráculo.
\"Átenla a la roca, que el mar se la lleve,
y su pueblo se salvará.\"
Y la ataron.
Princesa de Etiopía, con perlas y cadenas.
Ofrecida al abismo por ser demasiado luz.