Cuando éramos jóvenes.
Hoy me habló un amigo, uno de aquellos pocos que uno no olvida, que, al vibrar cuerda, añora años pasados.
¿Cómo olvidar cuando uno creía ser tenor y más solo es bajo, y donde otro es oveja en el viento?
¿Quién olvida a cantantes tan serenos de sueños? Es verdad, unos ya no tañimos, pero sí reímos.
¿Quién olvida cuerdas o cuero, de un bum a otro bum?
De aquellos de nombre Puelles, Papaco y Oveja.
¿Quién hoy sueña en un mi y despierta en un sol de mañana?
¿Quién te olvida? ¡Músico soñador y domador de acordes!