Leoness

El lienzo en movimiento

Se quiebra el silencio en curvas de fuego,

un trazo de sol, un viento de azur,

la danza comienza, sin pausa ni ruego,

en un torbellino de gracia y de luz.

 

Su cuerpo es la música que no necesita

del eco del piano ni el canto vocal,

en líneas perfectas su alma gravita,

silueta de fuego, vaivén celestial.

 

El verde la abraza, el rojo la enciende,

el amarillo esculpe su andar de puntillas,

y mientras el aire su vuelo suspende,

el lienzo se rinde ante sus maravillas.

 

No hay peso en la tierra, no existe el desvelo,

la geometría se vuelve emoción,

con brazos tendidos buscando en el cielo

la eterna cadencia de su propio son.



 Bailarina (Danseuse) Sonia Delaunay (1885–1979)