Marius Edoardo Antonioni

Qué difícil resulta plantarse frente a la humildad verdadera

 

No hablo del simple,

del falso humilde,

del intelectualmente sencillo,

sino de aquellos que son como un Cristo Jesús

sin saber que lo son

 

Sus actos, su vida, su templanza,

estremecen profundamente el corazón

invisibles para la gente,

no rezan, no mendigan, sin dobleces,

ellos mismos,

me sorprenden infinitamente

 

Se han cruzado fortuitamente,

dejando

una impresión imperecedera

en mí

 

Han sido pocos

 

Quizás en la India haya más