No hablo del simple,
del falso humilde,
del intelectualmente sencillo,
sino de aquellos que son como un Cristo Jesús
sin saber que lo son
Sus actos, su vida, su templanza,
estremecen profundamente el corazón
invisibles para la gente,
no rezan, no mendigan, sin dobleces,
ellos mismos,
me sorprenden infinitamente
Se han cruzado fortuitamente,
dejando
una impresión imperecedera
en mí
Han sido pocos
Quizás en la India haya más