Damian Laurent

Soneto a tu ausencia

Cuando aquella vez nos juntó la noche

tras una larga ausencia sostenida,

busqué en tus labios la procaz salida

de mi fuego ardiente. Placer y derroche.

 

En la calidez de tu piel de luna

bebí la miel de tus pasiones puras,

y en la danza febril nuestras figuras

fundiéronse extasiadas solo en una

 

¡Cuánto tiempo ha pasado, vida mía!

¡Cuántas veces has vuelto a mi memoria!

Mas la ausencia se sostiene, infinita.

 

No retornan los tiempos de alegría.

Es amargo el final de toda historia

si lo que da el amor, la suerte quita.