Abismo de Plata
Una luna invisible transmuta un mar en plata.
Una nave silenciosa y furtiva, de incierta derrota,
taja la faz tersa y oscura del insondable abismo,
abriendo paso a voraces criaturas nunca imaginadas.
El plateado reflejo estalla en un millar de espejos,
que, en rugido de pálida luz, despedaza el horizonte.
El lento curso del navío, hacia ignorado destino,
apaga una tras otra las delicadas y remotas luces.
Se cierra el oscuro y mestizo vientre del abismo,
y una paz amenazante, como la noche negra,
cae sobre el ya calmado mar,
dejando un olor a mar y muerte.