Sierdi

DOS GIRASOLES

 

Nube cargada de fiero mar.

Ebria de agua, se desangra.

Abriendo su pórtico suspira.

Regando ocres senderuelos.

Dos ciegas semillas de girasol.

Nunca pisadas por rimas de sol.

Beben, hechizada agua de alabastro.

Se asoman por inmolados terrones.

Gerifaltes de vida los dos girasoles,

beben muy sedientos la luz del sol.

Las rafagas postreras de luz se agotan.

Sin pulpa de luz. Se opacan las cúpulas

celestes. Ya no manan las flores azulino.

Ni los heroicos tintes de fulgores del día.

Los dos girasoles que miraban arriba,

Cómo por gaje de un idilio humano.

Giran sus cabezas mirando flor con flor.

Ya no hay sol.

Entre la penumbra cada uno.

Es su sol.

Pasan invictos la noche...

Mirándose con amor.