No es el final del camino,
es un caminar más lento,
contemplando lo que siento
ante un último destino.
Con los años descubrimos
que lo urgente ya no importa,
Aquello que nos aporta
es la paz que hoy construimos.
En cada arruga se esconde
un silencio, una enseñanza,
que deja atrás la añoranza
y al nuevo tiempo responde.
Saberse ya con historia,
con la mente ya cansada,
pero el alma iluminada
de una serena memoria.
Sentir que el ciclo se cierra,
con una profunda calma,
dejando al final el alma
en las manos de la tierra.
Classman