NM de la Rosa.

UN INSTANTE CON EL OLVIDO

Un día, me encontré con el olvido, intercepté su camino:

Le pregunté

- Señor olvido, ¿Por qué tiene tan olvidado pasar por mi casa?

Me dijo y cuestionó

-Debí olvidarlo ¿Acaso tienes mucho que olvidar?

Le dije

- Ay señor olvido, si usted supiera todo lo que tengo que olvidar, ya no sé dónde resguardar todo lo que tengo que olvidar y usted se olvida que tengo que olvidar para mi andar proseguir pues cada día es una tortura para mí.

Me dice

- Niña mía, que no se te olvide que ya estoy viejo, cansado y olvidadizo, que olvido con facilidad donde he visitado y donde no.

Le pregunto

- Señor olvido y ¿Qué hago entonces con la carga de recuerdos que tengo que olvidar, que como loza hirviente en mi espalda llevó y de ellos no puedo deshacerme?

El señor olvido, fija su mirada en mí, se queda un rato pensando y me dice:

- Llámame, llámame mucho, verás que cuando menos lo esperes llegaré a ti y olvidar podrás. Tiempo al tiempo niña mía, que el olvido mucho tiene que viajar, mucho tiene que trabajar, muchas almas sanar, muchos corazones aliviar.

Tiempo al tiempo mí niña y el olvido a ti llegará.

Diciendo esto prosigue su camino sin tener compasión de mi carga aliviar… no me queda más que esperar, esperar y desear que el tiempo pase y que el olvido llegue a mí.

 

NM de la Rosa

(México)

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