Basil

GOZOSA TRAVESIA

 

Como gotas de lluvia del cielo

en tierra árida

y mar seco 

fue tu gozoso cuerpo. 

Poro a poro

vello con vello,

humedades compartidas,

montes conquistados,

comunión de tiempo y espacio

en lugar común;

agradable presencia

descubierta,

necesaria,

mágica,

como un eclipse

a tarde de estío,

como la luna roja

a noche veraniega,

como tu mirada

perdida

al encontrarse

con mi mirar

que te busca anhelante;

balsámica

como tu entrega

pactada

agradecida;

como tus sabias

palabras

de carpe diem,

como tu boca dorada

abierta para mí,

como agitadas olas

que por fin 

llegan a la orilla

tras su periplo

por revueltos mares oceánicos 

que vuelven y vuelven

con mareas infinitas.

¡Señor, no me quites el gozo

que quiero volver a partir!