Lázaro Vasallo

—Aférrate manifiesto—

 

Aférrate a la vida,
a los sueños,
a lo imposible,
al paso del tiempo que no se detiene
y que, aun así, arrastra.

Aférrate
a la marginalidad,
al desprecio,
a la tolerancia —esa forma frágil de coexistir—.

Aférrate
a ser maltratado,
a vivir sin sueños,
a vivir sin esperanzas;
como quien aprende a respirar
dentro del vacío.

Aférrate
a la oscuridad,
a la soledad,
a ese espacio donde el pensamiento
es vigilado.

Aférrate
a que no te dejen pensar,
a la hipocresía,
a que piensen por ti,
a que decidan por ti;
como si la voluntad fuera un lujo
y no una condena.

Aférrate
a ser ignorado,
a la ingratitud;
a la negación constante
de lo que eres.

Aférrate
a que mañana no existe,
a odiar las promesas;
porque toda promesa
es una deuda que el tiempo traiciona.

Aférrate
a ti mismo,
a enloquecer,
a la verdad,
a la mentira;
a la contradicción inevitable
de existir.

Aférrate
a entender por qué las ideas,
cuando despiertan,
son silenciadas,
apagadas,
culpadas del desorden.
Porque las ideas
no son influencia:
son acción.
Son verbo encendido.
Son ruptura.

Aférrate…
a empujarme
si detengo mi paso,
si soy juzgado,
si no tengo alma noble
para enfrentar cada latigazo;
cada herida,
cada castigo,
cada intento fallido
de sobrevivir
al mal.

Lázaro Vasallo 
27/04/2026
Mundo Pérdido