El Arlequín

EL AMOR NO DEBE PESAR. 11:11

La vida nos encontró y nos abrió las puertas sin demoras, ni esperas, y menos aún sin importar obstáculos, piedras en el camino, ni tampoco tormentas…

 

Al tiempo sucedió, que, con tu DISPLICENTE (TU ACTITUD FRÍA, TU INDIFERENCIA, EL IGNORARME AL FINAL YA POR COMPLETO, TU DESPRECIO, Y TU DESAGRADO HACIA A MÍ PERSONA). terminó siendo de ti para mí, no nada más que un maltrato con desdén. Sino una guerra en donde no hicieron falta las BALAS; para fragmentar o herir penosamente a mi alma y a mi constante memoria; pues con tus silencios bastó todo. 

Te regalé rosas y me devolviste las espinas.

No creo que durante 11 años se pueda fingir un GRAN AMOR, y que a pesar de lo vivido; yo no dudo aún de que TODO ESTO FUE UN AMOR INOCENTE, PURO, SINCERO Y VERDADERO.

 

Esto yo no lo quiero convertir en basura de frases en tazas baratas, de las que tú misma dijiste y llamaste “La tasa ya se rompió” …

Por decir:

-Ya vendrá para ti... alguien mejor.

-El tiempo... todo lo cura.

-Era un karma/una lección.

 

Hoy mi cuerpo que es mi templo, está de luto; porque tú ya no estás aquí. Y MI LUTO ES MUY SAGRADO.

 

Me dejaste un castigo entre tinieblas, cuando ENTERRASTE mi amor AÚN YO ESTANDO VIVO. Entonces entendí; que yo vine a esta tierra para ser de ti emocionalmente traicionado, esa pequeña alma que tu veías de quien solamente cargaba su propio cadáver.

 

Fueron 4,015 días que te devuelvo consagrados, 11 años de mi amor, mismos que nada los podrá borrar. Mi alma está muy feliz de haberte disfrutado tantos días…

…Porque hay desdichados que morirían al menos por haber probado como mínimo, una hora de ese placer que yo disfruté; cuando se juntaron tu aura con la mía.

 

El amor que te entregué JAMÁS MORIRÁ, este ahora; ya se está transformando en oro puro que probará otro fuego. Porque mi amor por ti, me enseñará a seguirte amando sin volver a tenerte. Y mientras;  yo seguiré siendo el agua que contra la piedra y sin rencor la rodea y sigue su transcurso.

 

Mis alas ya estarán tomando otros rumbos a partir de este momento, y tendrán que volar a miles de kilómetros por rumbos distintos a los tuyos. Tú antes ya partiste, y yo me quedé solo, sin un solo fruto después de todo mi esfuerzo; en una relación conmigo mismo, sin anestesia alguna, con lo divino y finalmente guiado por mi conciencia.

 

Mi cuerpo que es mi templo, confía que en su preciso tiempo; llegará un nuevo inquilino para morar en el corazón que ya amablemente me devolviste. Tú ya cerraste esta historia, y yo; confío en que mi Diosito lindo tiene un libro de regalos divinos abierto para mí…

 

Ahora las cenizas de mis sueños se vuelven el incienso humeante que perfuma la esencia de mis oraciones.

 

Ve tranquila, que, dentro de mi Duelo; no cabe EL ODIO que pueda podrir con rencores a mi luz. Yo ya saqué mis banderas blancas y tan solo  me quedaré; con el amor que fue. E incluso yo también me regalo este final. La vida mía, ahora será lo que fue antes de que tú aparecieras en mi existencia, para volver a recordar quien era yo... antes de ti.

 

Te fuiste de mi vida, pero está consciente que, lo que no pudiste meter en tu equipaje, fue nuestra conexión sagrada y lo que me enseñaste del amor. Aunque estoy claro de que ya te llevaste tu cuerpo, tus máscaras, tu presencia y tus risas. Perdón... y hasta tus confusiones y tu orgullo mismo.

Yo estoy protegido. Sigo mi camino, mi esencia, mi gozo divino, mi verdad y mi vida.

No voy a negar que esta despedida me dolerá hasta la puta madre, y, aun así; en este momento voy saliendo de un infierno sin haberme quemado.  Porque debo aclararte que no dejas un hombre roto; aquí solamente se queda un HOMBRE ENTERO. Insisto que esto ya es un final sin ODIOS... NI RENCORES. Me voy con un dolor que no vierte veneno, de pie y con la frente en alto. En medio de lo que yo ahora pienso, que este amor fue tan solo de un ESPEJISMO

 

¿Me quieres volver a ver? No me busques en vaticinios.

 

Mejor búscame en el viento, ahí en donde las puertas ya no tienen candados, ni pausas y de la razón ni que decir; ya que, a partir de hoy para ti; yo ya estoy muerto, y aunque sé que para mí llegarán inviernos muy fríos, confío en que jamás perderé mis locuras, ni la luz brillante del sol y ni tampoco mis atesorados sueños…

 

ME DESPIDO EN PAZ CON MUCHA GRATITUD. ASÍ ES TODO EN LA VIDA.

 

FRANCISCO SOLANO CASTAÑEDA

Agosto 20 de 2026.