Noa Subin

El poema que transforma la vida

El poema que transforma la vida

 

Hay un poema que no se queda en el papel,

que no termina cuando se lee la última línea:

es aquel que entra en el alma y la transforma,

que cambia la mirada, que aligera el paso, que orienta el camino.

 

Llega a veces como un susurro suave y callado,

otras veces como una voz que despierta y conmueve;

no se olvida… se queda viviendo en el pecho…

y poco a poco… va cambiando tu forma de ver todo.

 

Te enseña a valorar lo simple y lo verdadero,

a perdonar lo que pesaba en el corazón,

a creer en ti cuando dudabas de tus fuerzas…

y a ver belleza donde antes solo veías confusión.

 

No es magia externa… es la verdad que te revela:

lo que el poema dice… ya lo llevabas dentro…

pero él te lo muestra… claro y sin velos…

y de pronto… comprendes… y todo cambia de centro.

 

Es el poema que te hace más humano y más fuerte,

que te da palabras para lo que no sabías nombrar…

y aunque fue escrito por otra voz y otro tiempo…

siente que lo escribió… para ti… en este instante… en este lugar.

 

Por eso influye… porque no pasa… se queda:

vive en tu forma de amar… de mirar… de sentir…

y cuando alguien pregunta qué te transformó…

sonríes… y sabes… que fue un verso… quien te enseñó a vivir.