Me encontraste, me hablaste, me preguntaste.
Tu duda respondí con una pequeña falacia,
te correspondí, lo comprendiste.
Un bromista puedo llegar a ser yo,
y llegaste, actuaste.
No te puedo dejar de ver; actúas para mí,
actúas para ti. Cada personaje, cada personalidad
es algo que sin duda me hace admirar en ti,
sin más, a la verdadera tú:
la que siempre me animó, la que siempre estuvo
y estará. Me esperaste, llegaste a lo más alto,
lo lograste. Me tardé, pero hoy estoy contigo,
celebraré contigo, me quedaré contigo
y nunca más me tendrás que volver a esperar.