**~EMYZAG~**

**~Novela Corta: La Pelea~**

Novela Corta: La Pelea    

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 12 - (15-18) (20) de agosto de 2026…

Publicada: 21 de agosto de 2026…

Terminada: 20 de agosto de 2026…

Editada: 21 de agosto de 2026…

Mi #15 novelas cortas en el año 2026…

Mi #248 de novelas cortas hasta el año 2026…

7079 Palabras 10 Páginas  



~ * ~Sinopsis:

~ * ~ Rocío de la Barca es una mujer solitaria de barrio y ama a un joven callejero de nombre Haike. Rocío de la Barca y Haike pelean a muerte al amor, pero, es que el amor se va de ellos y con dolor los deja perdiendo en la batalla del amor. 





Rocío de la Barca es una mujer de barrio, sin ser culta y refinada, ni educada ni elegante sino que es una mujer de barrio y se enfrenta al peor de los casos al verdadero amor de nombre Haike en una pelea a muerte. El amor va y va en dirección incorrecta cuando sostiene el amor la pasión y la sola idea de navegar por los mares sin miedo a caer profundo en ese mar perdido. Rocío de la Barca cree que el amor lo es todo sin poder importar que el dolor llegue a pesar de todo el amor que pueda tener. Rocío de la Barca juega un juego y es el amor en contra del dolor hacia Haike. El amor crece como una idea feliz, pero, atormenta y es tan ruin como el dolor en la cabeza. Haike le da la pelea en el amor, pues, atormenta y bifurca lo que es el amor en el alma y más en el corazón. Haike da la pelea mortal por el amor de Rocío de la Barca, pero, en el sentimiento se cuece de iras y de tormento inadecuado cuando la vida es una cruel y terrible tempestad. El dolor en el corazón llegó a destruir a la vida y más al alma decidida de caer en la cima de una montaña. Haike recibe en su corazón la gran buena nueva que ha logrado derribar el dolor con el puro, ingenuo e impoluto calor en su propio corazón. Rocío de la Barca sólo logró detener el reflejo de sus propios reflejos de su alma desierta cuando el desafío fue incierto. Haike sólo logró el deseo fuerte de creer en el alma desnuda de tiempo y de un corazón inerte, fuerte y trascendental. Rocío de la Barca desnuda el alma y al corazón en contra de todo para sopesar en el alma y más en el corazón una ira descontrolada de sentir que el dolor es fuerte como la forma de amar y de sentir en el recelo del corazón a un sólo amor. Haike quedó sin corazón, sin deseos y sin consuelo para amar a Rocío de la Barca. Haike decide ser el único enamorado de Rocío de la Barca y pelea su amor hasta la muerte. Haike decide ser el amor, la pasión, la vehemencia y la candidez de un amor total que llegue a ser el único en su vida. Rocío de la Barca es la mujer de barrio, la que se enamora perdidamente de un hombre llamado Haike y que en silencio ama desesperadamente a Haike, un hombre callejero, pero, condescendiente, voraz y audaz. La vida marca distancia cuando el hombre es callejero y se va con otras mujeres a pasar el rato. Rocío de la Barca y Haike son dos amores que pelean a muerte por el amor, la pasión y la vehemencia de un amor callejero y de barrio, pero, el amor, la pasión y la vehemencia carnal se alejan de ellos cuando el amor ya no es ingenuo, puro e impoluto. Haike se aferra al deseo de amar y seguir amando a ésa mujer de nombre Rocío de la Barca cuando es una mujer de barrio y él un hombre callejero. Rocío de la Barca entristece, pero, pelea a muerte con dolor, con fuerza y con delirio vehemente cuando se aterra en esperanza en salvar la vida, al amor y la pasión con ése hombre de nombre Haike cuando enternece todo el amor de barrio y callejero para dar rienda suelta al verdadero amor. Rocío de la Barca y Haike se llenan de amor, pasión y vehemencia carnal cuando en el altercado y en la contienda se pelean hasta la muerte por el verdadero amor cuando ocurre el mal deseo de envenenar a su propia alma y, más a su corazón de iras y desavenencias en la vicisitud por amar sin altercado ni contienda ni pelear en la pelea por el verdadero amor. Rocío de la Barca es una mujer trascendental y que trasciende en plenitud, vicisitud, virtud, prontitud y exactitud en la vida y, más con el amor verdadero de Haike. La vida para Rocío de la Barca es una vida trascendental, real, original y muy natural cuando lleva en sí una pelea a muerte por el amor verdadero, real y muy original. La pelea se lleva a cabo en contienda y en altercado entre Rocío de la Barca y Haike cuando se aman incondicionalmente y pelean a muerte sustituyendo el odio por el amor, el bien por mal y la pasión por el frío dolor. La vida para Rocío de la Barca comenzó amando vehementemente a Haike siendo un hombre callejero que conoció en su barrio contemplando que el amor, la pasión y la vehemencia sea contundentemente verdadera aflorando a la sola verdad en su alma y que ama a ése hombre callejero con todo el amor del mundo. 

 

La fría verdad es que Rocío de la Barca pelea a muerte, espada contra la pared, a cruz y raya con ése hombre callejero que le otorgó y le brindó el verdadero amor suscumbiendo en un trance perfecto porque el amor, la pasión y la vehemencia van de la mano, del amor y del corazón enamorado cuando es tan perfecto como el verdadero amor. Rocío de la Barca trasciende, elabora y petrifica la pasión en el amor verdadero como porfiar en el amor y en el odio, pero, con la pelea a muerte en una contienda y en un altercado donde se aman sin ser infructuoso. Rocío de la Barca comienza a enriquecer el tiempo, el amor y la osadía en querer pelear el amor verdadero con el amor de Haike y, sí que lo logró. La contienda y el altercado se aferran a la sola idea en pelear el amor verdadero en contra de todo el odio existente que se pueda sentir en el alma y en el corazón en Rocío de la Barca. La vida trasciende, perpetra y edifica una pelea a muerte por el verdadero amor entre ambos jóvenes de barrio. Haike, el hombre callejero va y va a conocer a otras mujeres en el barrio deseando abrir brecha, horizontes y fronteras destruyendo murallas, pero, edificando la única forma en amar a Rocío de la Barca. Rocío de la Barca es la mujer de barrio, peleona, furiosa, bravía y de muy mal carácter que pelea por todo y hasta por el verdadero amor del hombre callejero Haike. Rocío de la Barca ama incondicionalmente a Haike, pero, a ése hombre lo conoce y se va con otras mujeres de barrio hacia un destino petrificante, doloroso y muy inestable e insípido como es pelear por el verdadero amor de Haike. Mientras tanto Haike disfruta la vida con otras mujeres de barrio y la joven de barrio Rocío de la Barca con dolor impaciente espera por el verdadero amor de Haike cuando se atormenta la vida y bifurca el alma en querer decidir por una pelea a muerte a favor de ése hombre callejero y del amor verdadero de Haike. La vida acontece y bifurca una contienda y una camorra en que el destino lía cuando no es alegría la pelea que llevan ambos jóvenes en la vida por el verdadero amor. La vida comenzó a trascender, petrificar y edificar que el amor es verdadero, pero, en la pelea sólo se siente una pelea a muerte por el verdadero amor. Rocío de la Barca, sin cansancio ni desesperación ni exasperación trata de pelear a muerte y espada contra espada por el amor verdadero de Haike, aunque, es una contienda infructuosa ambos jóvenes de barrio pelean por el amor propio siendo el amor perfecto sin dolor ni malas consecuencias. La vida se aferra al deseo de vivir, amar y ser amado y que la vida bifurca en un inestable ir y venir lejos de la pura realidad. La única verdad es que Rocío de la Barca es una mujer dura, de barrio, con mal carácter, furiosa e inculta que sólo desea que su verdadero amor sea Haike. Haike desea compartir su noble corazón con Rocío de la Barca, pero, en el único instante compite en contra de ella por el verdadero amor y es una pelea a muerte lo que les acontece por vivir una vida callejera de altercados y camorras sin ser incómodamente el verdadero amor. Rocío de la Barca es una mujer intransigente que no transige ni lleva a cabo el verdadero amor sino que lleva el odio en la mala naturaleza de creer que el verdadero amor no lo tiene en el corazón. Rocío de la Barca es débilmente amada y sin amor cuando ella cree que Haike no la ama como mujer de barrio cuando en el siniestro cálido se aferra a la sola idea de pelear por el verdadero amor. Haike interpreta que el verdadero amor de la joven de barrio es un amor inconsecuente, malo y atrevido, pero, se aterra a la sola idea cuando se aferra a vivir y a pelear por ella. La vida da comienzo en un barrio cualquiera cuando dos personas comienzan a amarse y enfada la vida en una fría contienda por pelear el verdadero amor entre dos jóvenes de barrio.

 

Haike es un hombre callejero, pertinaz, con suspicacia y pericia cuando en el enjambre de amar sólo ama a una sola mujer, a pesar de conocer y salir con otras mujeres de barrio, Rocío de la Barca es el único amor para Haike y que pelea hasta la muerte por el amor de ella esperando a que la contienda y la camorra se alejen de su corazón. Mientras que Rocío de la Barca es una mujer intransigente, de barrio, de mal carácter y que no tolera la presencia de ése hombre con otras mujeres. Rocío de la Barca impacientemente ama incondicionalmente a Haike, pero, el amor se va lejos de ella cuando en una noche lo observa con otra mujer y desde entonces ella decide pelear a muerte, a batalla por el verdadero amor olvidando hasta su esencia de mujer, la vida y el puro amor. Rocío de la Barca desea abrir su corazón y pelear a muerte en una batalla campal y de barrio en contra de todo el odio que sintió esa noche de impaciente dolor cuando ella decide vengar y pelear a ése amor en contra de toda su voluntad. La verdad es que Rocío de la Barca ama incondicionalmente a Haike y Haike a Rocío de la Barca cuando se atemoriza por pelear a muerte a su verdadero amor. La vida comenzó a bifurcar y a separar la extraña faena del amor a cuestas del odio que ella sintió por observar a su verdadero amor en un pasaje de amor clandestino con otra mujer. La vida va separando odio del corazón, amor y pasión dejando abrir la única brecha de un horizonte lejano cuando el verdadero amor sólo desea tener a su amor incondicional en el corazón. Mientras que Haike bifurca una ansiedad en ser mujeriego teniendo la vida en un compás de mala reputación cuando arde el silencio de Rocío de la Barca cuando lo observa con otra mujer y ahí es que comienza la batalla campal entre ambos jóvenes de barrio por la pelea de ese verdadero amor. El verdadero amor para Rocío de la Barca y Haike es que la vida comenzó en un punto final cuando intercede el odio como la aventura de ser el único amor entre ambos jóvenes. La vida bifurca y separa la sola ansiedad de creer que el amor es sólo pertenencia y dolor inconsecuente para un solo amor. Haike se aferra en solventar la sola idea que la vida observa sin transigir, edificar ni petrificar que al verdadero amor lo ha perdido y para siempre. La vida de Haike conlleva una sustracción en poder creer que el verdadero amor conlleva una observación y que fue observado con otra mujer y hasta él mismo decide pelear por el verdadero amor. La vida marca un trayecto eficaz, inalterado y consecutivo cuando en el ademán se convierte en frío desenlace. La única verdad es que el deseo de amar se convierte en pelea por el verdadero amor cuando se aferra la sola insistencia en querer amar sin una mala suerte y sin tentar a la vida se aferró y se aterró en pelear un amor inconscientemente. El amor es incondicional entre Rocío de la Barca y Haike cuando en el ritmo de la vida se aferra a la osadía de creer que el verdadero amor es pelea. Rocío de la Barca sin transigir ni esperar por un perfecto desenlace se aferra a pelear en batalla y en pelea campal por el verdadero amor. Rocío de la Barca se aferró al solo deseo en caer sobre el hielo frío de un suelo lleno de lluvia mojando en la acera y resbalando sobre el silencio autónomo de sentir el verdadero amor en el corazón. Rocío de la Barca pelea a muerte y en batalla campal por el amor de Haike, pero, el amor se le escapa por poco cuando en el alma y más en el corazón se acerca a un destino fatal cuando se encrudece de espantos, iras y un desenlace cruel cuando Rocío de la Barca observa a Haike con otra mujer. Los celos avivan el averno que existe dentro de ella cuando los celos petrifican un calor incandescente como es la infidelidad y ser infiel es el temor a la inseguridad porque Haike pierde todo hasta el verdadero amor sino no lo pelea a muerte.

 

Haike es un hombre callejero de ésos que no suelta prenda cuando el amor aviva a la sola espera inesperada de creer que el amor es todo para él, pero, el dolor lo petrifica, edifica y transige en un dolor de cabeza. La vida de Haike se debate en un empate de hombre a mujer cuando Rocío de la Barca sólo desea la infidelidad, pero, duele más en el alma la infidelidad de parte de Haike que de parte de ella. Rocío de la Barca arde en un averno crudo, cálido, candente, efervescente desde su más recóndito dolor de un corazón y que no supo amar a Haike. La vida conlleva un dolor impasible, impaciente, incoloro y muy imprudente cuando el amor acecha con devorar a la pasión, la vehemencia y el calor perenne que tienen ambos jóvenes en el alma y, más en el corazón. La vida sostiene lo que no tiene cuando un amor es pasajero, intransigente, impredecible y en pretérito constante se forma un altercado o una contienda o una camorra por pelear al verdadero amor entre Rocío de la Barca y Haike. El corazón de Rocío de la Barca transige, conlleva, sustrae y se opone a vivir en paz cuando pelea a muerte y a batalla campal por el varadero amor de Haike. Rocío de la Barca se atemoriza, espanta y comete el peor de los casos: una fría infidelidad, pero, eso a Haike no le importa, no lo toma apresuradamente ni lo concierne en su mente y en su corazón. La vida de Haike comienza a repartir fuerza, amor, esperanza, virtud y pasión donde no existe nada más que el amor que él profesa hacia Rocío de la Barca irrumpiendo en el deseo de amar sin consecuencias por una infidelidad. Rocío de la Barca mira trascendentalmente y observa penitentemente a la vida, al amor, a la pureza, a la ingrata infidelidad cuando, de repente, aflora la pureza, la ingenuidad y la impoluta verdad que Haike es infiel, pero, ella también es infiel. La vida atormenta, bifurca, separa y sin transigir se debate en una pelea a muerte, una batalla campal y una camorra ideal por una contienda en lucha por el verdadero amor. La vida atrae y distrae lo que acontece una pelea a vil muerte, a cruel destino y sin petrificar el alma se debate cuando el embate atormenta, bifurca y duele más en el alma que en el corazón por una vil y cruel infidelidad. Haike atormentado por el mal suceso siente en su pecho aflorar un averno candente, cálido, efervescente como un infierno en pecar con el alma y sin el corazón. La vida para Haike encrudece vilmente al solo amor, a la sola pasión y a la sola vehemencia cuando el corazón desea amar y más que el alma al corazón de Rocío de la Barca. Haike decide contraer, sustraer y oponer a su corazón por el verdadero amor, pero, el verdadero amor se marcha, se aleja y bifurca dejando estéril al corazón. El amor para Haike es pelear a muerte, en batalla y en una contienda fría, seca, pero, con el capricho de ganar a muerte por el amor verdadero de Rocío de la Barca. La vida comienza para Rocío de la Barca irrumpiendo, amando, concentrando inefablemente el corazón en una furia o en un escaso porvenir donde la vida queda amortiguada de un espanto tan seguro como es el amor infiel. La vida comenzó y sin terminar y ahí es que comienza la faena en discernir, convivir, vivir y morir por el verdadero amor cuando la contienda y la camorra hacen de lo suyo, pero, en el corazón de ambos jóvenes. Ambos jóvenes, tanto, como Rocío de la Barca y Haike se pelean a muerte su propio amor hasta hacer incapaz de amar al solo corazón temiendo y aferrando al solo corazón en una batalla a muerte por el verdadero amor. La pasión de Haike es ser mujeriego, un don Juan o un “gigoló” cuando se petrifica el alma, el deseo, la contienda y el amor con pelea a muerte por una batalla de un amor que quizás muera algún día, pero, como dicen que el amor nunca muere, pues, se peleará a muerte por el verdadero amor.

 

Rocío de la Barca entristece, amanece y anochece cuando le pertenece su corazón a la débil pasión que desea matar de un ¡zás! a ese pobre corazón cuando cree que la terrible infidelidad es incurable. La verdad queda impoluta, incierta, pero, muy verdadera que en el ocaso se va el sol y con él llega la noche fría a descender, a petrificar y a edificar la vida atormentando al verdadero amor, pero, sólo, el amor falla cuando la infidelidad aparece y no desaparece hasta que el amor se pelean a muerte. Rocío de la Barca bifurca en temer que el amor no volverá jamás a su vida, pero, el amor regresa como quién deja de morir por el amor y vive sin conciencia, sin memoria, sin conocimiento esperando a que la fría batalla campal gane la contienda el verdadero amor. Mientras tanto Haike atormenta, lamenta y en una fría tempestad encierra todo su amor en una sola infidelidad bifurcando que el amor, la pasión y la vehemencia no dejan morir a muerte segura cuando Rocío de la Barca lo deja para siempre sin perpetrar una pelea campal sino una batalla como destruir una muralla dejando inerte al pobre corazón. La vida para Haike comienza a destruir todo y todo porque Rocío de la Barca abandona a su pobre corazón dejando inmóvil, inerte, sin sentido y petrificado su única forma de amar amando por siempre a Rocío de la Barca. Haike desnuda su alma y más su corazón cuando desea amar en carne viva a Rocío de la Barca y ella, aún, sin aparecer en su vida demuestra impacientemente que su corazón muere de deseos vil y tan hábil como la mísera mala sustracción de creer que su corazón, aún, tiene vida. La única verdad aflora, desciende y trasciende en un ademán tan frío como el haber peleado la batalla por el verdadero amor sin permitir vivir sino morir en una pelea a muerte dejando estéril e infértil al pobre corazón. Rocío de la Barca sin perdonar el mal momento y el débil corazón se aferra como se aterra a la conmísera mala sustracción de un corazón que pelea a muerte descendiendo hacia el vil averno destrozando al débil corazón como la vil forma de atraer como distraer al corazón amando más, pero, la infidelidad, impureza y desdoro va ganando terreno en el corazón de ambos jóvenes. Rocío de la Barca irrumpe, destruye cada horizonte, cada frontera, cada brecha y cada muralla en poder saber discernir entre la pelea por una infidelidad o por la pelea hacia el verdadero amor dejando caer un pétalo de rosa que marchita con el tiempo sin lluvia ni sol. Rocío de la Barca extraña y engaña a Haike con una maña insolvente, insípida e inestable en el amor, pero, logra su cometido cuando encrudece de dolor y de espanto por creer que Haike la perderá como amor dejando en sus entrañas la vil espera de un amor que no volverá jamás. Haike y su mundo de infidelidad bifurcan en un ademán tan frío cuando el amor llega y no se va jamás cuando extraña a su gran y único amor. La vida entristece, desaparece, anochece con la fría noche en un desastre total por edificar, petrificar y querer enaltecer la vida en un amor que es tan pasajero como el amor en la vida, pero, sólo, demuestra incapaz de amar, pero, la pelea a muerte entre los jóvenes yace en un yugo de un yerro inconsecuente. Rocío de la Barca y Haike se separan por una batalla campal por el verdadero amor, pero, la bifurcación sale pesarosa, débil y muy mal inconsciente cuando el amor se va lejos y teme no regresar jamás. Rocío de la Barca se espanta, desencanta y con un destino fugaz como la estrella comienza a sentir y a presentir que el amor hay que pelear a muerte como en una batalla campal entre el amor y ése hombre que ella ama sin conciencia ni memoria ni conocimiento cuando, al fin y al cabo, se enternece la vida por volver amar. Rocío de la Barca y Haike pelean en una batalla campal la sola idea de pertenecer a su solo corazón cuando ama ciegamente a Haike.

 

Rocío de la Barca y Haike entristecen tanto cuando el amor los separa para siempre bifurcando en la espera en querer reencontrar el amor nuevamente. Ambos jóvenes deciden ser infiel cada uno para poder demostrar que se puede pelear a muerte por el verdadero amor dejando a la vida autómata, nefasta y con un fiasco en vivir sin el amor. El amor para Rocío de la Barca y Haike es un amor incondicional petrificado en pasión, vehemencia y calor candente como un averno encendido de luz y de juego efervescente cuando se ama verdaderamente. La vida para Rocío de la Barca y Haike es una vida complicada, excitada y muy inconveniente a la hora del amor cuando decide edificar, petrificado de espanto y de sentir un calor extraño cuando el amor se ha marchado lejos de ambos jóvenes. La vida de Rocío de la Barca y de Haike se percibe y se siente como una sola soledad, desolación sin finiquitar, inestable e insípida verdad sin ser impoluta y certera. Si la única verdad es que el silencio atormenta como es la fría tempestad que barre toda la suciedad por el suelo. El amor para Rocío de la Barca y Haike es poder contemplar una salida o una solución. La vida es fuerte como sentir el verdadero amor en el corazón, pero, cuando se entrelaza con la infidelidad se aterra a sentir frialdad y así es que sintió Rocío de la Barca, un desenfreno total, unos celos incontrolables y un deseo a morir cuando el frío le embargó la piel con aquella infidelidad de Haike. Mientras que Haike decide converger en un trance superficial, artificial e irreal cuando observa que Rocío de la Barca sabe de su infidelidad demostrando que la irrealidad de su vida puede ser nefasta e incolora. Haike decide separarse de Rocío de la Barca, pero, la pelea a muerte si él la llama más y más por el verdadero amor. La pelea entre Rocío de la Barca y Haike por el verdadero amor los va llevando por un abismo frío, un averno sin salida y un infierno candente donde se puede quemar el alma, la piel, el corazón y morir la vida. El dolor comenzó a edificar su trayecto en el alma y, más en el corazón entre Rocío de la Barca y Haike demostrando que el dolor se apacigua con la pelea por pelear a muerte el verdadero amor cuando se electriza el alma y más el corazón en un evento sin precedente y es que el amor yace en yugo hacia el verdadero amor entre Rocío de la Barca y Haike. Rocío de la Barca y Haike desean vivir plenamente sus vidas, pero, el mal suceso que les profirió la vida los deja inerte, inmóvil y con un dolor en el corazón dejando muerta la vida, pero, con una insistencia en pelea a muerte por vivir y por pelear al verdadero amor destruyendo toda vida y todo mal comienzo cuando se petrifica el alma y, más la conmísera existencia. Rocío de la Barca y Haike viven un tormento a muerte, es sólo una enredadera de la vida y que lleva escondrijos dentro de sus almas y penitentemente dejan morir al verdadero amor con una pelea campal y en batalla enfrentando destinos, caminos, luna, sol y playa donde se cuece la vida en una pira donde se pelea a muerte la vida, el amor y la pasión. Rocío de la Barca y Haike duermen en silencio toda una vida con la única somnolencia de una pelea en batalla enfrentando un camino, un destino a favor o en contra del verdadero amor esperando a que la vida les otorgue ganar o perder. La pelea se aferra, se diluye y se destruye en el propio corazón de cada uno de los jóvenes cuando se aterra la vida, el amor y la pasión en un sólo deseo de vivir o morir en una batalla campal destruyendo fronteras, horizontes y murallas abriendo brechas y destinos nuevos, pero, el amor ¿ganará la contienda o la perderá? El deseo se vive a viva voz y el amor muere cada vez que se pelea con la única espera de una esperanza que forja a la fuerza en voluntad por querer ganar la contienda, el altercado o la camorra entre ambos jóvenes.

 

Rocío de la Barca no es una mujer distinguida, elegante y con porte. Ella es todo lo contrario a ser una mujer con elegancia, distinción, personalidad y carácter porque su único carácter es la fuerza de expresión, lo chabacano y lo exotérico en su corta existencia porque es una mujer de barrio que se enamoró perdidamente de un joven callejero de nombre Haike. La muchacha con ramplón chabacano, diestro en un sentido inocuo va y pelea a muerte por el amor del mujeriego Haike cuando ella lo encontró junto a otra mujer. Los celos arden en los ojos claros de Rocío de la Barca cuando encuentra a Haike junto a otra mujer y la infidelidad logró arribar a su vida, camino, corazón y el amor quedó derrotado, destruido y desmoronado. Rocío de la Barca, para prevenir una pelea mayor junto al hombre de su vida, se fue del lugar penitentemente, calladamente y muy insípidamente hasta hacer de su vida una claridad, aceptación y con una corazonada que la lleva a muerte por el sendero por pelear a muerte una batalla campal por el verdadero amor irrumpiendo el deseo y la rica sensación de creer que el amor va y viene y, así lo deja vivir a una pelea a muerte. Rocío de la Barca enternece, pero, queda estupefacta cuando sólo logró renacer desde sus entrañas a vivir una pelea a muerte por el verdadero amor de Haike. La vida encrudece cuando se pelea a muerte por el verdadero amor dejando inerte, inmóvil, insípido al pobre corazón demostrando que se puede lograr una idea o una solución por pelear al verdadero amor cuando se entristece el alma, el cuerpo, la vida y, más el corazón llevando a cabo una sola solución al camino en poder pelear por el verdadero amor. Rocío de la Barca es una mujer de barrio, pelea a muerte con su propio amor, corazón, vida y pasión por el verdadero amor de Haike. La vida para Rocío de la Barca es una vida de trabajo, de iras, desavenencias, vicisitudes y minimizando todo éxito en su vida por el mero hecho de ser mujer de barrio sin elegancia, sin distinción, porte y personalidad dejando a un lado toda una vida en demostrar que se puede abrir brecha destruyendo horizontes, fronteras y murallas, se siente como una mujer incapaz de solventar a su propio destino, vida y amor en el corazón. La vida atrae, distrae y se opone a la esencia delictiva de un amor como el de Haike dejando muerto el corazón, a la vida y al puro amor que siente por el amor de Haike. La esencia brilla, la muerte opaca, pero, la pelea a muerte hace revivir al corazón y, más a un corazón que sabe del amor, la esencia y la presencia en un abrir y cerrar de ojos sin un debate por obtener del amor un corazón que sabe de amar y eso aún, Rocío de la Barca no lo conoce. La vida para Rocío de la Barca enternece, pero, sustituye todo el dolor por el amor y pelea a muerte el amor cuando se separan y bifurca una relación en contra del amor de Haike. Mientras tanto, Haike yace en una penitente confusión cuando su confusión está incolora, inestable e insípida como creer que el amor en ser mujeriego no le otorga capricho por amar a dos mujeres al mismo tiempo cuando el amor le pertenece a una sola mujer y es a Rocío de la Barca. Haike requiere el amor y la pasión indeleblemente en su corazón para solucionar sin confusión a su solo corazón para poder edificar el tormento de vivir bajo el dolor de un sólo amor en que la fuerza y la esperanza convergen en un abrir y cerrar de ojos para poder amar y ser amado sin consecuencia alguna. La vida de Haike se entristece y convierte a su corazón en un cerrojo donde ni la llave maestra puede abrir para entrar, vivir y amar a su solo corazón. La vida de Haike convence y delibera en un abrir y cerrar de ojos para vivir, convivir y, a pesar, de ser un mujeriego o un don Juan se lleve al verdadero amor en su solo corazón y es el amor total de Rocío de la Barca. Haike y el amor convence en poder vivir una vida llena de plenitud, pasión y vehemencia, pero, con el amor de Rocío de la Barca en el corazón. 

 

Rocío de la Barca en una noche clandestina, friolenta, frígida y sin sol que le caliente la piel, edifique, petrifique y condense al verdadero amor en su solo corazón ella piensa en destruir, desmoronar y desvanecer todo amor que logre llegar al corazón de Haike cuando comienza a definir la vida, la esencia y el verdadero amor entre Haike y Rocío de la Barca. El amor sin sospechar ni aclarar la solución de su infidelidad toma una sola decisión y es pelear por el verdadero amor sin dejar fallar la vida, el tormento o la incertidumbre en vivir una vida sin el amor verdadero. Haike se aferra a la sola idea de ver el cielo con el sol dispuesto a florecer ante él, pero, no, no puede aún ver al sol sino tiene el verdadero amor de Rocío de la Barca. Haike llena de temor a su alma, le corroe por todo el cuerpo la rica sensación y la triste sensibilidad en hacer que el amor desaparezca ante él. Haike, sólo, desea entrever una sola razón entre el alma y su corazón buscando siempre la pelea para obtener al verdadero amor en Rocío de la Barca. La vida comienza a bifurcar y a desenredar cometidos falsos de infidelidad entre Haike y otra mujer cuando Rocío de la Barca no lo tolera jamás porque siente que su corazón se llena de pavor, miedo y temor por el único terror en querer amar a Haike. Haike soslaya y solloza calladamente como todo hombre por el amor único de una mujer cuando interpreta sólo callar por obtener el amor de ésa mujer de barrio sin ser educada ni elegante solamente la quiere porque la ama verdaderamente y pelea con ella misma por el verdadero amor que está en su propio corazón aunque sea un mujeriego. Mientras que, Rocío de la Barca se aferra al frío desconcierto en querer demostrar que su amor es único e imparcial y que peleará a muerte y a batalla campal por el verdadero amor de Haike. Ambos jóvenes viven como el ejército del ajedrez cada uno en su puesto queriendo ganar la batalla, pero, aunque los dos se aman uno sobrevivirá y ganará la contienda y la camorra mientras, que el otro morirá a batalla campal demostrando que se puede amar el verdadero amor aunque puedan ganar los dos siempre pierde uno y gana el otro. La batalla campal se refiere al verdadero amor y los dos contrincantes son ambos jóvenes que desean pelear a muerte su amor en una batalla donde desean ganar uno al otro. En el ajedrez se juega un juego donde rey con rey sobrevive un rey cuando su ejército pelea en batalla peón con peón y miden sus fuerzas hasta poder proteger a su rey, pero, aquí la batalla es un desierto si sólo existen dos reyes y son Rocío de la Barca y Haike. Haike desea pelear a muerte por el verdadero amor de Rocío de la Barca, pero, sólo halla un amor, una pasión y una vehemencia cuando se interponen los celos, la infidelidad y la falta de amor, pero, en cada joven existe el deseo y la fuerza en pelear con su propio amor en el corazón para poder ser feliz. La vida comienza bifurcando la relación en la pareja cuando se separan por la infidelidad de Haike y, aún, continúa la relación separada y la vida comienza a desfallecer y a merecer un sólo descanso y es poder vivir en paz con el solo amor por el mero hecho de sentir amor en el corazón. Rocío de la Barca pelea a muerte con espada contra la pared, con daga de doble filo y con un arma letal que se llama amor por el amor verdadero de Haike. Rocío de la Barca es una mujer de barrio, por la cual, se aterra a la vida y al deseo de ver en el cielo el sol y sin lluvia, sólo, sollozando entre sus ojos claros de mujer. La vida comienza a desafiar a la propia vida con amor, recelo, infidelidad, vehemencia, pasión y amor clandestino cuando comienza la vida a bifurcar el enredo entre la pasión y el amor de Rocío de la Barca y Haike. La vida acecha con devorar, desmoronar, destruir y desvanecer lo que quedó en el comienzo de una relación entre ambos jóvenes.

 

La vida entre Rocío de la Barca y Haike comienza entre un amor callejero y de barrio. La verdad impoluta lleva a Rocío de la Barca y Haike a un amor trascendental, transparente y translúcido llevando siempre en su caparazón la idea fuerte de amar, a pesar, de todo el dolor que sientan en el camino y en el destino por amar. Rocío de la Barca comienza en transición una vida bifurcada, separada y en inestable relación comienza a observar la vida desde otro punto de vista y perspectiva desde la pelea a muerte por el verdadero amor de Haike. La vida para ambos jóvenes merece tener el verdadero amor en el corazón por pelear a muerte campal la vida, la suerte y el verdadero amor. Rocío de la Barca teme en gran magnitud por la vida, la pasión, el corazón y, más por el verdadero amor entre ella y Haike cuando nuevamente en el mismo barrio se acerquen los cuerpos, los ojos y la boca cuando se tengan uno al otro de frente en una pelea campal cuando se mida la fuerza en el corazón por volver a amar. La vida bifurca, transgrede, transige y transfiere el alma, el calor, el amor y más en un corazón que late a pulso y gota con gota llena de pasión se vive con desenfreno por pelear al verdadero amor en el corazón. La vida para Rocío de la Barca atemoriza, teme y con terror horrorizante intercede por pelear a todo un amor en el solo corazón que le pertenece a ella y va y lo demuestra que el amor y, más al verdadero amor se pelea a muerte con arma letal, daga de doble filo y espada contra espada queriendo siempre ganar el altercado, la contienda y la camorra en un intransigente momento. La vida encierra un temor y es el temor de amar y de entregar coraje, pasión, amor y vehemencia en el solo corazón que interpreta que el amor lo es todo en el solo corazón y que converge en el solo mero hecho de amar y por amar se muere o se mata. La vida para Rocío de la Barca transige en un momento inocuo, idóneo, pero, no tan erróneo como quizás haber amado al amor equivocado y en el momento justo y preciso de sus vidas. La vida para Rocío de la Barca es una vida contemplada, hechizada y, más que todo, insípida por ser una mujer de barrio amando a un hombre callejero. La vida comenzó en amar y, ¿terminará en amar? sólo el destino y el camino lo sabrá cuando en el amor se cosecha y se rinde frutos y, así es el amor. La vida para Rocío de la Barca es un amor trascendental, efímero, pero, perenne cuando sólo logra llegar a extremos y es pelear por el verdadero amor cuando intercede la premura de amar a consecuencia de una pelea campal y de batalla por el verdadero amor de Haike. Haike piensa de igual forma cuando su insistente corazón comienza la batalla de un fin que puede ser comienzo y no un final fatal. El amor en la vida entre ambos jóvenes es un amor como el de nunca y el de nadie cuando se comienza a edificar y a petrificar el verdadero amor en el corazón. La vida de Haike pinta color negro y blanco cuando la vida es insípida y el amor es todo color rojo y brillante como la rosa sin espinas si así es el verdadero amor para Haike. La vida para Haike bifurca y transfiere lo que va dejando en el camino como huella trascendental dejando un camino sin cogitar buscando siempre la certeza de vivir. La vida para Haike comienza a entrelazar un comienzo como fue encontrar el verdadero amor de Rocío de la Barca. Haike demostró que el amor para él no era nada cuando engañó vilmente e infielmente con otra mujer a Rocío de la Barca cuando irrumpe y se opone con todos los celos del mundo a amar, a pesar, de a quién amar. Haike interpone su silencio cuando en una noche clandestina piensa que el amor lo fue todo para él, a pesar, de la vil insistencia del amor entre él y Rocío de la Barca, pero, para Haike sólo es el amor y que piensa pelear a muerte cuando sin clasificar el amor queda derrotado, destruido y bifurcado.

 

Rocío de la Barca demuestra que el amor es puro, ingenuo e impoluto en el corazón y que peleará por el amor de Haike a muerte destrozando vida, suceso y vil comienzo cuando se petrifica y se edifica el comienzo de haber amado con el corazón dispuesto a amar. Rocío de la Barca es una mujer de barrio clandestina sin ser educada y elegante se atormenta en una fría tempestad en querer solventar que el amor lo es todo. Rocío de la Barca decide enfrentar al amor puro, ingenuo e impoluto con tan sólo por pelear a muerte el verdadero amor de Haike. Rocío de la Barca baja el umbral poco a poco, desciende de un lado a otro, baja la jalda poco a poco y llega al barrio donde se halla Haike con sus mejores amigos. Rocío de la Barca pensó muy bien su cometido y estrategia con técnica de superioridad por pelear a muerte por el amor de Haike y lleva consigo tiempo, corazón, vida, alma y al amor que quiere y desea pelear. La vida es como es y Rocío de la Barca es el verdadero amor de Haike cuando se atemoriza, teme y con miedo por perder a su verdadero amor logra derribar todo mal comienzo en la vida de Haike que fue amar a Rocío de la Barca. Haike, sólo, pretende ser fuerte ante una mujer sin elegancia, porte, distinción y personalidad cuando ocurre lo peor entre dos seres que se aman a muerte. Rocío de la Barca trasciende, transmuta y transfiere ser fiera, con furia y euforia hacia su verdadero amor Haike cuando en el mismo medio del barrio se enfrenta a su verdadero amor a Haike. Haike la mira, la observa y se pregunta, ¿qué haces aquí? y ella en el mismo medio del barrio con arma letal, daga de doble filo y espada contra espada para pelear por el verdadero amor de Haike y él atemorizado por la fuerza en espera también para pelear por el verdadero amor de Rocío de la Barca. Haike observa a Rocío de la Barca frente con frente, ojo con ojo y boca con boca y mira que la mujer de barrio se las juega a todas y va con pezuña y garras a pelear por el verdadero amor. Él la observa y decide también pelear a muerte por el amor real. Haike toma entre sus brazos a Rocío de la Barca y decide ser el hombre más fiel de toda la vida para Rocío de la Barca cuando observa que ella va decidida a pelear por su verdadero amor. Tanto, Rocío de la Barca y Haike quedan unidos para siempre cuando lo que muere en la pelea campal a muerte y en batalla es la más terrible y cruel infidelidad entre dos seres que se aman a muerte y a batalla campal.



FIN