Lincol

Hoy, igual que ayer

 

Hoy, igual que ayer,
no puedo dejar
de pensar en vos.
Te encuentro en cada flor
que se asoma en la calle,
y en cada rosa
que la luna mira
como si le debiera un favor.

Te siento tan mía
que la luna, casi,
se pone a un metro de tu cara,
y se queda ahí,
tonta, caliente,
espléndida sin querer.
Vos sos la que inspira
a los que escriben cartas
y se animan a decir \"te quiero\"
sin que les tiemblen las manos.

Y hoy, igual que ayer,
sigo viendo tu mirada
como un chocolate que no se acaba,
de esos que se derriten despacio
y te salvan la tarde.
Sigo pensando en vos
hasta que el viento,
que es un chismoso,
se lleva mi voz
y la repite a los cuatro costados:
que te quiero,
que te quiero,
que te quiero.


— LMML