No me enamoré de tus ojos
sino de tu mirada cuando me recorre.
Tu poesía abraza mis vuelos
acompañada del temblor de tus deseos.
Cuando te pienso y te escribo
tu imagen es de fuego,
que enciende mis versos hasta el cielo.
La brisa de tu mirada, como libélulas almibaradas
exhala aromas de un infinito universo.
Y al disfrutar el café de mis secretos
mi pluma romperá el silencio
porque nuestro mundo vive entre letras.
Este poema en tu mirada se desliza
mientras mi piel está en busca de
Nuevas letras.
Poemas de Pepita Fernández
Córdoba-Argentina
21/08/2026