Te di una flor,
te di una rosa,
te di versos
suaves en
pétalos rojos,
amada y hermosa.
Te vi armoniosa,
también victoriosa,
te vi tan fogosa
ante la pasión
anhelada.
Oí tus ecos
de antaña tristeza,
perezas con grises;
remendadas cicatrices
Te vi danzando
en una canción,
te di abrazadora
llama de mi corazón.
Te escuché entre
el ritmo, insinuación,
de angustia cantada;
sensual elevación.
Jaher