Dafel Castro

El peor poema

 

Ya no recuerdo 

el primer poema que escribí 

y la razón que me llevó a hacerlo.

Olvidé cuantos versos he escrito 

desde entonces

y su razón de ser.

Se me llenaron los días 

de borradores 

de ideas inconclusas

y quizá por eso siento 

que aún 

no escribo mi mejor poema.

Puede que esté por ahí 

en el desorden 

tan ordenado 

que me gusta con las letras

tomando en cuenta

que aún no llego 

ni a la mitad de la vida 

puede 

que nisiquiera haya fecundado,

también está la opción 

-Dios no lo quiera- 

que nunca llegue. 

¿Es enserio tan necesario 

escribir un poema cumbre?

Ese en el que los intelectuales 

encuentran

su métrica de mierda 

(perdon, perfecta) 

alagan a su autor 

hasta qué lo conocen 

y allí termina su encanto

porque no es más que un muchacho 

sin gloria 

que se gana la vida 

volteando la tierra 

que pisan sus pies perfectos.

Olvidan que

como dijo Dalton

la poesía es como el pan 

de todos.

Ahora empiezo a entender 

que mi mejor poema

nadie lo encontrará 

porque no será bueno para nadie,

incluso 

puedo asegurar

que será

el peor poema de todos. 

Porque estas palabras 

que me salen a borbotones 

solo me bastan

para no atorarme 

con los dolores de la vida,

son, sin duda 

el mejor salvavidas.

¿Acaso un poema que salva vidas 

no es el mejor de todos?