Es difícil de explicar. Por las mañanas te quiero un poco más que la noche anterior, por la tarde un poco más que, en la mañana; y por la noche, por la noche, cuando la penumbra arropa mi alma inquieta, y mi almohada recibe tu nombre, invocando tu presencia, debes saber que es mucho más que en todo el día, porque te extraño.